Promigas: “La carbono neutralidad no significa la desaparición de los combustibles fósiles”

Actualmente en Colombia operan poco más de 2.000 autobuses impulsados por Gas Natural Vehicular (GNV) y según datos oficiales, se espera que para el año 2030 entren en circulación 1.361 nuevas unidades de transporte público impulsadas por esta fuente de energía, una hecho que no solo permitirá mejorar el aire que respiran los colombianos, pues también contribuirá en la expansión y promoción de la industria gasífera.

Con el objetivo de aclarar parte los planes del sector establecidos a mediano y largo plazo, así como destacar la sana convivencia que debería existir entre en GNV y los vehículos impulsados por electricidad, la Gerente de Movilidad de Promigas, Liliana De Nubila, conversó de manera exclusiva con Latam Mobility aprovechando la situación para además revelar las claves que han permitido que, la empresa de la que forma parte se haya mantenido en pie a pesar de la pandemia mundial.

Adicionalmente, Nubila fue consultada sobre la viabilidad de generar hidrógeno a partir del Gas Natural, teniendo en cuenta que Colombia se prepara para llegar a la carbono neutralidad en el 2050.

Red de autobuses con GNV – Promigas.

1. ¿Cuál ha sido la clave para que Promigas se haya mantenido en pie a pesar de la crisis mundial por Covid-19?

Uno de los propósitos de Promigas es seguir llevando desarrollo, bienestar y buena energía a todas las comunidades de sus áreas de influencia. En 2020, Promigas no se detuvo y nunca bajo la guardia.  Gracias a nuestra robusta infraestructura de transporte y distribución de gas natural y energía eléctrica y al compromiso de nuestro talento humano, logramos atravesar los más duros meses y nuestros resultados finales de 2020 reflejaron importantes niveles de eficiencia y desempeño, acordes con la situación de nuestros clientes.

Al mismo tiempo apoyamos la recuperación de las economías de Colombia y Perú con nuestra infraestructura de transporte y distribución de gas y energía eléctrica, indispensable en la matriz energética de ambos países.

2. ¿Qué novedades presentará Promigas durante el 2021 para el mercado colombiano?

En Promigas buscamos permanentemente avanzar, innovar y ampliar horizontes. Es por eso que recientemente se definió el nuevo plan estratégico de la compañía a 10 años para generar oportunidades en segmentos como Gas Natural Licuado (GNL), energías renovables no convencionales, energía eléctrica, entre otras. Además esperamos definir los horizontes de crecimiento necesarios para fortalecer nuestros negocios actuales y emprender nuevos en otras geografías.

Hemos avanzado en atender las necesidades del país y por ello tenemos estructurado el proyecto que en materia de infraestructura aportará la conectividad hacia el interior de Colombia y la expansión de la red de transporte que se requiere para atender la demanda. Se trata del Gasoducto Jobo-Transmetano, que planteamos mediante el mecanismo Open Season definido por la CREG para la expansión del transporte de gas.


“También estamos analizando la ampliación de SPEC, nuestra planta regasificadora en Cartagena. Es importante resaltar que tenemos siempre el respaldo de la regasificadora para garantizar la confiabilidad en la matriz energética de Colombia, incluso ante fenómenos de cambio climático de muy baja hidrología, como los que se presentaron en 2020.”

Liliana De Nubila – Gerente de Movilidad de Promigas

3. Considerando que uno de los planes de gobiernos como el de Colombia, es llegar a la carbono neutralidad en el año 2050, ¿Sería viable en un escenario sostenible generar hidrógeno a partir del Gas Natural, teniendo en cuenta que esto implicaría cierta cantidad de emisiones?

Para responder la pregunta es importante realizar varias consideraciones iniciales. 

Primero, que la carbono neutralidad no significa la desaparición de los combustibles fósiles.  Es cierto que alcanzar la carbono-neutralidad requiere una mayor cantidad de participación de energía renovable en la matriz energética, tanto en forma de electricidad renovable como de combustibles renovables.  Pero no es sólo más energía renovable.  También implica que al utilizar combustibles fósiles, las emisiones de CO2 que se produzcan, se capturen con sistemas CCUS (captura, secuestro o uso de carbono) de manera que no regresen a la atmósfera, o estas emisiones sean compensadas con mayor reforestación de la capa vegetal terrestre, pues las plantas son las encargadas de fijar el CO2 de la atmósfera y convertir ese carbón en materia orgánica de la que todos dependemos.

En segunda medida, el gas natural que mueve hoy nuestra economía es principalmente metano de origen fósil. Sin embargo, existen vías renovables de obtención de metano, como la digestión anaerobia o la gasificación, por lo que visionamos una transición gradual del gas natural 100% fósil a un gas natural con una cada vez mayor participación de gas natural renovable.

Por esto, cuando consideramos gas natural como precursor de hidrógeno, que por cierto es el proceso más común y costo-efectivo hoy en el mundo, no necesariamente estamos generando más emisiones.  Esto porque si las emisiones del proceso son capturadas por CCSU, el efecto neto en la atmósfera es cero, y esto es lo que llamamos hidrógeno azul. Pero además, porque si utilizamos gas natural renovable para producir hidrógeno, entonces aún sin captura de CO2, podemos obtener un hidrógeno de muy baja intensidad de carbono.

Estamos convencidos que el horizonte de carbono-neutralidad requiere una amplia diversidad de soluciones, y los gases combustibles, tanto fósiles como renovables, tienen un papel preponderante e insustituible en nuestro futuro energético sostenible.

4. ¿Por qué Promigas apuesta por el Gas Natural Vehicular de cara al futuro, teniendo en cuenta el auge que han tenido los vehículos eléctricos?

Consideramos que el Gas Natural Vehicular es la alternativa que ofrece un mayor equilibrio en términos de economía y sostenibilidad ambiental, convirtiéndose así en uno de los protagonistas en el proceso de transformación energética en el sector transporte. Las proyecciones más fiables muestran que el gas natural seguirá incrementando su uso actual, cuadriplicándose para el año 2050. Lejos de convertirse en un combustible de “transición” hacia la electrificación del parque automotor, el GNV estaría liderando segmentos del mercado como el transporte de carga y teniendo una importante participación en el transporte de pasajeros, conviviendo así con los eléctricos, quienes se proyectarían más hacia el segmento de vehículos livianos y trenes.